Visita a Lima de los hermanos de Apurímac  

Durante las vacaciones de Fiestas Patrias los hermanos del Vicariato de Apurímac realizaron un viaje a Lima. La idea central era de pasar juntos, prenovicios y profesos, las vacaciones de medio año, con la finalidad de mejorar la interrelación y convivencia comunitaria. Como dice nuestro padre Agustín: El motivo esencial de nuestra vida es vivir en comunidad y el proyecto de buscar incansablemente a Dios, en plena unidad de mente y corazón. Es este ideal que está en el fondo del viaje.

Partimos de Trujillo el día 23 de Julio rumbo a Lima hacia el lugar de alojamiento--la casa de Retiros "Betania", de las hermanas Lauritas en Callao. La primera noche nos reunimos, para planificar juntos, lo que debíamos hacer en esos días; por supuesto ya habían algunas propuestas de Padre Vicente y Padre Venturo, y algunos que surgieron del grupo. El día 24, hemos participado de una conferencia sobre la Realidad Nacional, fue interesante y nos gustó a la mayoría, la dinámica de presentación de este tema. Día 25 fuimos al Museo de la Nación y por la tarde al Cine; el día 26 hemos visitado el Convento San Agustín y el centro de Lima, algunos de los hermanos aún no conocían y fue novedoso. Quisimos entrar a la plaza mayor pero estuvo cercado por policías que estaban evitando marchas de protesta, entonces no pudimos entrar. El día 27 fue un día muy particular, pues era el cumpleaños de nuestro hermano Julio Astete. Según Julio estaba en un fuerte dilema, no sabía con quién pasar ese día, o con su familia o con la comunidad, como somos expertos en dar soluciones, fue fácil, invitamos a su familia a pasar junto con la comunidad, y aprovechamos para conocer el Parque de las Leyendas, fue un día muy particular. Los días 28 y 29 eran días para visitar familiares y festejar las Fiestas Patrias. El día 30 fue el retiro, dirigido por la hermana Pilar, fue una buena y profunda reflexión sobre la vocación.

Todas las noches había algo para comer, y ver películas o algún programa de televisión juntos. La oración y la Eucaristía fueron parte central de nuestra convivencia con cierta flexibilidad de horario.

Finalmente el día 31 de julio hemos retornado a Trujillo; desde entonces ya pasado muchos días y el fruto de esta convivencia es claro, hay mayor confianza y comunicación entre los hermanos, tanto prenovicios y profesos. El crecimiento en la relación comunitaria es un reto de todos los días, pero cuando se da la posibilidad de enfatizar la convivencia la interrelación es mucho más posible, en ese sentido, las vacaciones, juntos como Vicariato de Apurimac ha sido muy provechoso. Los espacios y momentos de compartir la vida intensamente deben ser más continuos para fortalecer nuestras relaciones. Agradecemos sinceramente a Dios y a la comunidad por brindarnos estos momentos de fraternidad.

 PRINCIPAL                                         Ver fotos