EL MANEJO DE UNO MISMO


Muchas cosas tenemos por aprender. Cada vez que tomamos medida de la velocidad que lleva nuestra vida nos damos cuenta que pasa muy rápido sin saber a que dirección va y sin saber cual es el punto de apoyo sobre el cual caminamos, y a que dirección nos movemos. Sentimos que poco es lo que llevamos, poco es lo que nos acompaña y como consecuencia pues mas adelante nos encontraremos con alguien que nos pida apoyo y qué necesidad pues tendremos si no aprendimos con anticipación.
De tal manera que uno de los objetivos de los cursos talleres era que cada uno de los participantes tenga como responsabilidad la conducción de su vida como persona.

Es así que nosotros los estudiantes del tercer año de filosofía recibimos cursos talleres el pasado mes de febrero con el propósito que nuestras relaciones interpersonales se vayan enriqueciendo y de tal modo facilite la vida en común.
Nuestro periodo de aprendizaje práctico fue de tres cursos. Dos de ellos de ellos estrechamente relacionados en el campo psicológico y el otro en el ambiente religioso.

Cabe mencionar las destrezas de los profesores: Muy prácticos y con cierta metodología se interesaban en aprovechar el tiempo para dejar impregnado en nosotros sus enseñanzas. Anhelaban que cada uno de nosotros seamos obedientes a sus consejos.

De todo esto llego a la conclusión que la comunidad agustiniana, especialmente los encargados del plan de formativo una ves más expresan la bondad y al mismo tiempo su preocupación para que cada uno de los formandos de manera gradual vaya enriqueciéndose intelectualmente para que los proyectos de la comunidad propuestos a lograr en el futuro sean de mayor logro.

De otro modo debo mencionar que esta acto ya realizado nos llevará a darnos cuenta, cada día más la importancia que tiene la persona llena de valores humanos considerándolos como un escudo para el actuar de nuestra vida.

En nombre de la promoción expresamos nuestro agradecimiento a nuestros hermanos mayores (formadores) por expresar amablemente el deseo de ver la superación personal y social en cada uno de nosotros. A sí mismo nuestro especial agradecimiento a los profesores que con el amor que Dios les ha concedido dedicaron su tiempo a cada uno de nosotros.