EL RETIRO DE INICIO DEL AÑO 


Un tanto fríos y con miras a una nueva experiencia empezamos o mejor dicho amanecimos en casa la mañana del lunes 12 de marzo; comenzábamos nuestro retiro de inicio de clases que nos daba fuerza y valentía para seguir en esta lucha.

Al comienzo comenzábamos un poco con sueño pero la dinámica del retiro y las reflexiones de los laudes o de las misa, nos llamaban al recogimiento y a la reflexión personal.

El primer día la pasamos algo desubicados por la dinámica (las conferencias eran en las oraciones, como especies de homilías)del retiro, pero después y poco a poco con el casi estudio de la palabra y su respectiva meditación entrábamos en el silencio personal y por ende al recogimiento con Dios.

El día transcurrió en una paz única en la casa al parecer todos estábamos bien metidos al ritmo y queríamos en verdad colaborar en la misión dada al padre Eleodoro en darnos aquel retiro de esperanza y fortaleza para llevarlas al seminario en este año.

El día martes fue un poco más movido y mas dinámico y aunque sea poco creible menos sueño, ya se sentía un ambiente de silencio y retiro en nuestra casa de prenoviciado. El horario era el mismo solo cambiaban las oraciones pues las misas eran al medio día; esto, como lo explico el mismo padre, era por que el medio día era el centro del día, de lo que paso y lo que vendrá. En pocas palabras la plenitud del día, como también lo dijo el padre en el que “el sol alumbra e ilumina mas.”

El momento crucial y mas divertido fue el día miércoles (como también lo explico el padre, era la plenitud de la semana por estar en el centro de la misma), cuando pensábamos era un día de mas recogimiento aun, fuimos al inmenso mar. Primero íbamos a una misa en el santuario de la Señora de la Candelaria de Huanchaco, donde nos explico el tema que fue sobre la pequeñez del hombre ante la grandeza de nuestro Dios. Luego de la misa tuvimos nuestra creo primera reflexión frente al mar, un hecho que fue en especial para mi no muy particular. La idea fue “pedir explicaciones sobre su amor a Dios” y el porque cuidaba solícitamente del hombre cuando creo cantan cosas bellas y perfectas. precisamente se trataba la reflexión de aquel punto que era el ser humano ante aquel ser que había creado el sol, las estrellas y todos las cosas que nos rodean, el porque cuidaba tan solicito de nosotros.

En lo personal no comprendía que el ser que mas lo insulta y se rebela contra el, a él precisamente Dios mas lo quiere, y entendí que era por que somos hijos suyos y cada uno refleja en si el mismo rostro de nuestro padre Dios. También entendí que era lo que nos alejaba siempre de el y es el la búsqueda equivocada de nosotros.

El día jueves fue un poco mas incomodo reflexionar a causa de la secuela de la playa que nos dejo en las espaldas de muchos de nuestros hermanos. Pero seguimos, ahora el retiro se torno un poco comprensivo, entender y saber mas sobre lo que se puede conocer de los misterios de la pasión y muerte de cristo. Leimos a profundidad los textos del evangelio de San Juan, en el que llama a Jesús “El Cordero de Dios; aquel que quita el pecado del mundo.” Aquí vimos también los otros evangelios en los que se habla de la sagrada institución del sacramente de la Eucaristía en la ultima Cena, y precisamente en memoria de esta cena se hizo la misa de ese día a las 6.00 de la tarde una hora que podía ser exacta según las escrituras. En este día, así como en todo el retiro, nos detuvimos a meditar un salmo. En lo que respecta a mi, siempre me detengo ante un salmo pero ahora había uno en especial que la iglesia lo pone todos los viernes para que reconozcamos que somos pecadores y que necesitamos del perdón de Dios.

El salmo 50, que lo usaban según el padre los israelitas cuando viajaban para llegar a Jerusalén para pedir misericordia, nosotros los cristianos precisamente en el día en que Cristo fue muerto por nosotros, rezamos este salmo para suplicar el perdón de nuestras faltas. Bajo este salmo se decidió hacer una vía crucis por la casa el cual salio bastante bien con la organización de todos los hermanos. En este meditamos cada sufrimiento y cada caída de Cristo y en la actualidad las caídas en nuestros hermanos necesitados a los cuales la sociedad rechaza; pensábamos que esta vía crucis era el tema final del cual deberíamos estar arraigados por la proximidad de esta fecha en la iglesia, mas no fue así. El retiro terminó con alegría el día sábado con la misa de la mañana.  

En síntesis fue lo que viví en este retiro lleno de emoción y aprendizaje sobre Cristo.

Enrique Campoverde