Misa de Ordenación

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Primera Misas:

Juan Carlos

Hugo

Alberto

 Nuevos Siervos para la Iglesia y el Pueblo de Dios


El sábado 5 del mes de nuestra Madre, la Virgen María, nuestro Señor nos ha bendecido y llenado de gozo por la ordenación de cuatro hermanos nuestros en la ciudad de Chulucanas – Piura, tres ellos para el ministerio sacerdotal: Alberto Saavedra, Hugo Erazo y Juan Carlos Olaya; y uno para el ministerio diaconal: Miguel Sedán. Todos pertenecen al Vicariato misionero San Juan de Sahagún de Chulucanas. La celebración fue presidida por nuestro hermano, monseñor Daniel Turley, OSA.; en la celebración nos honraron con su presencia el RP. Pedro, Vicario de nuestro país vecino Bolivia (en donde cursaron los estudios teológicos el P. Juan Carlos y el P. Hugo Erazo), y también el RP. Guillermo, Provincial de Chicago quien presentó a los candidatos dando testimonio que eran dignos para el ministerio que iban a recibir .

Y como en todas las celebraciones de esta índole en la ceremonia no podían faltar nuestras hermanas agustinas seculares de Trujillo, y otros grupos parroquiales como Juan XXIII de Morropón; y por último, los hermanos en formación tanto profesos como prenovicios, éstos últimos nos dejaron extasiados con sus melodiosas voces en el coro, que parecía el coro de ángeles de la Jerusalén Celestial.

Monseñor Daniel, en la homilía, exhortaba a nuestros hermanos sacerdotes y diácono a configurarse con el Buen el Pastor, Jesucristo; y, a poner su confianza solo en él. Agradeció también a los familiares por el apoyo que dieron a sus hijos y por la entrega de los mismos a este digno oficio, que no tiene otro fin que servir a Iglesia y al Pueblo de Dios.

Aunque todos los religiosos habían hecho el voto de obediencia a sus Superiores religiosos en la profesión religiosa, ahora les tocó hacerlo al obispo en cuanto al desarrollo de sus ministerios en la pastoral en su diócesis. Luego después de hacer promesas de obediencia, los candidatos se postraron para invocar a los santos a favor de ellos para que el ejemplo de santidad que marca la Iglesia desde sus principios sea inspiración en la vida de los neo-sacerdotes y diácono. El coro de la comunidad de Trujillo cantaba la linda letanía de los Santos con música típica peruana.

Después de invocar a los Santos el obispo procedió a la ordenación primero de Miguel Sedán como diacono, imponiendo las manos y después entregándole la estola y el libro de los Evangelios que son los símbolos más importantes de este ministerio.

Finalmente los tres hermanos candidatos para la ordenación sacerdotal se acercaron al Mons. Daniel, quien puso las manos sobre la cabeza de cada uno, luego seguido por el mismo gesto litúrgico por parte de todos los sacerdotes presentes. Terminando este rito central de la ordenación cada uno de los nuevos sacerdotes se acercaron al obispo para ungir sus manos con el crisma (el mismo óleo santo usado en el bautismo), y recibir el cáliz y patena como símbolos de su rol de presidir la celebración de la eucaristía para el pueblo.

Al final de la Misa cada uno de los hermanos tomaron la palabra para expresar su gratitud a las muchas personas que han colaborado en su caminar vocacional, sentimientos también expresados en nombre de todo el Vicariato por el Vicario.  Terminando con el canto final todos estábamos invitados a la Centro Pastoral "Sagrada Familia," para el banquete festivo y como buen norteño con sabor a Cebiche a sol caliente y con espíritu festivo, en el almuerzo, nos deleitaron con el tan conocido y típico tondero y, para no pecar con las exigencias de nuestro tiempo una banda de rock hizo lo mismo para los de espíritu joven.

Y para cerrar con broche de oro el día, toda la comunidad agustiniana de Trujillo se dispuso acompañar a nuestro hermano Juan Carlos a cantar su primera Misa en su ciudad natal, Morropón; cuando nos acercamos a la parroquia San Isidro, nos dimos con la sorpresa de un bonito gesto: algunos parroquianos y la banda de música del Colegio Santa Rita salió en procesión entonando unos de las cantos más conocido por nuestros feligreses “El salve, salve cantaba María”, pues también este acogedor pueblo quería ser participe júbilo personal de este hijo que lo vio creer.
Como estaba anunciado la primera Misa de nuestro hermano Juan Carlos se llevo acabo a las 7.30 Pm., la Iglesia desbordaba de feligreses. Después de esta celebración todos los amigos, familiares y otros en particular estuvieron invitados a mover la cadera en el club social del lugar.

Ánimo hermanos!, y muchas felicitaciones por su respuesta generosa al llamado del Señor; para nosotros que estamos en formación su sí en este oficio digno que se interpreta desde servicio nos llena de motivación y de ilusión en esta experiencia de discipulado. Nuestro comprimo desde ya, el de rezar por ustedes, para que sean fieles al compromiso adquirido y más aún al Evangelio.