Fotos del Noche Cultural

Fotos de la Misa Cultural

 

 

Noche cultural del Vicariato San Juan de Sahagún de Chulucanas


El día viernes 13 de octubre, nos tocó realizar este evento que tiene por finalidad presentar y compartir las muchas vivencias religiosas y socioculturales de nuestros pueblos peruanos que solemos presentar, tanto del sur del país, del norte y la selva, esto por la misma presencia agustiniana en mencionadas regiones.

Empezamos a las 8.30 PM en el auditorio la casa del pre – noviciado, las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de nuestro hermano el R.P Isaías Jiménez, quien hizo mención del número de hermanos que conforman las comunidades de Pacaipampa, Morropón, Chulucanas, Lima y Trujillo. A la vez,  también mencionó la importancia y aprecio que tiene para todos nosotros los hermanos en formación, la valoración de la rica manifestación religiosa de nuestros pueblos del Alto Piura.

Después de lo anterior nuestro hermano, Sabino nos presentó unas diapositivas de todos los miembros del vicariato de los hermanos en formación y de los hermanos que están trabajando en nuestras comunidades antes mencionadas; después de esto se nos presentó un vídeo sobre la fiesta del Señor Cautivo para conocer un poco más sobre el mismo y también para invitarnos a la reflexión.

En honor a la misma imagen los hermanos pre-novicios nos habían preparado la escenificación sobre la historia de la misma imagen. En dicha presentación se pudo apreciar el deseo que tenían los pobladores, de aquella cuidad para poder tener un santo en su pueblo, y en una ocasión dos campesinos se van de manera habitual a traer su leña y resulta que se encuentran con un árbol que al darle el primer corte con su hacha, del árbol brotó sangre, hecho que les llamó mucho la atención por lo que al instante disidieron talarlo y traerlo a su pueblo. Al llegar a su pueblecito, fueron a ver a su párroco y le comunicaron lo sucedido, el cual, no vaciló en estar de acuerdo para ir a contratar unos escultures a Loja (Ecuador).  Ellos decidieron ir en busca de los escultores y por el camino se toparon con dos señores que dijeron ser escultores, a los cuales comunicaron su deseo y ellos aceptaron venir para hacer dicho trabajo. Ellos pidieron se les diera un lugar privado para hacer dicho trabajo, sus alimentos se los daban por una ventana. Eran ya varios días y no se los podía ver, hasta que ellos decidieron entrar a dicho lugar y se encontraron con su deseo cumplido, los alimentos sin consumir, tal acontecimiento les causó tanto asombro y alegría, y al mismo instante fueron a comunicar a todos moradores de dicho pueblo. Dicha escenificación fue una síntesis de la historia de la misma imagen.

Para hacer más amena la noche,  unos hermanos nos interpretaron un Sanjuanito; luego, el  baile del Tondero, después de esto se nos ofreció tortillas con queso y café; a la vez también, no podía faltar el rico calentadito de cañazo y canela.

Al día siguiente, para la Eucaristía se empezó con un vía- crucis donde se hizo notar al Cristo Cautivo hoy y la manera como es condenado. La Eucaristía la presidió el P Juan Lydon quién en su homilía nos habló de la consigna que tienen las hermandades que van en peregrinación a  Ayabaca, esta es: la unidad y solidaridad, todos los miembros deben llegar juntos, si uno no avanza los demás lo llevan en sus camillas, resaltando el compañerismo de los mismos. También nos habló de la importancia de abrir los ojos para ver a Jesús resucitado, tal como lo hicieron los discípulos de Emaús, para reconocer al Cristo Cautivo hoy. Por otro lado, se recordó en la celebración  a nuestros bienhechores vivos y difuntos, de los cuales hay que rescatar su valor de la solidaridad para con todos nosotros. Tuvimos también procesión de la Palabra, los cantos fueron muy apropiados, algunos inéditos de nuestra Diócesis de Chulucanas.

La celebración  terminó con el rico almuerzo, en el que tuvimos: ceviche, chicha, clarito y cabrito, comidas típicas de nuestro norte peruano.

Pues, tener este tipo de celebraciones siempre resulta muy apropiado para fortalecer nuestros vínculos comunitarios y de la misma manera rescatar lo bueno que expresan nuestros pueblos en su fe, puesto que, es a través de la misma la que nos motiva a acompañar más de cerca a estos fieles de Dios. En ellos, emergen muchos valores de los cuales a la mayoría de nuestra sociedad adolece, la unidad y solidaridad.

Finalmente, la invitación a todos nosotros es la inserción en esta realidad para una «apertura a la acción de Dios por los frutos de la tierra, el carácter sagrado de la vida humana, la valoración de la familia, el sentido de la solidaridad y la corresponsabilidad en el trabajo común, la importancia cultual, la creencia en una vida ultra terrena. Actualmente, el pueblo ha enriquecido estos valores ampliamente por la evangelización, y los ha desarrollado en múltiples formas de una auténtica religiosidad popular» (D.A.93).

Fr. Delfio López Córdova. O.S.A.