Fotos del Jornada

 

 VAYAN POR TODO EL MUNDO Y HAGAN QUE TODOS SEAN MIS DISCIPULOS


El pasado 9-11 de noviembre se llevo a cabo la jornada vocacional a la vida religiosa y sacerdotal, realizada como es de costumbre todos los años en la ciudad de Trujillo, donde participaron 24 jóvenes  de distintos lugares de nuestro país con un mismo ideal, que es seguir más de cerca el camino de Cristo.

Se dio inicio a la jornada el día viernes con la oración especial de bienvenida preparada por la comunidad agustiniana de Trujillo, con dinámicas  de integración para conocernos y convivencia con toda la comunidad. Luego el día sábado se inicio con la sagrada Eucaristía, centro primordial de todo cristiano que nos invita la unidad y a crear lazos fuertes de amistad que nadie pueda derribar. Entre los temas que se compartieron destacan: el seguimiento a Cristo, el tema de la vocación como regalo y don de Nuestro Padre Dios, San Agustín, aquí se trato de hacerles conocer acerca de la vida de este gran personaje ejemplo para toda la humanidad, también se trato de explicar a grandes rasgos en que consiste nuestra misión como Agustinos en el Perú y en el mundo entero.

El día domingo se culmino las charlas con un paseo por la ciudad para que conozcan la riqueza que guarda dicha ciudad. Al culminar las charlas, muchos jóvenes estaban muy contentos por haber participado en esta jornada, ya que conocieron muchas cosas sobre Jesucristo y de la Orden Agustiniana , por este motivo es que estaban animados en regresar para formar parte de dicha comunidad, que se caracteriza por tener un carisma muy rico de vivir en comunidad, de interioridad personal con Cristo centro de la vida del cristiano, la búsqueda de la verdad a través del conocimiento intelectual y el servicio a la Iglesia pueblo de Dios.

Cuando uno se siente llamado a anunciar a Cristo, lo deja todo, comodidades, bienes, amigos, familia con la convicción de que nuestra misión es anunciar a un  Jesucristo de vivos y no de muertos, a un Jesucristo que vive triunfante sobre el pecado y la muerte.

Para anunciar Cristo hay que ser muy fuerte en nuestra fe y sobre todo tener una experiencia re relación intima con EL, ya que sino la tenemos de nada vale ir de pueblo en pueblo predicando.  La vida religiosa es hermosa, solo hay que tener esa experiencia personal con Cristo y la disponibilidad de dejarlo todo para seguirle y encontrar la felicidad que tanto buscamos y esa felicidad es Cristo mismo.

San Agustín nos dice que mientras haya ganas de luchar, hay esperanza de vencer, y Dios no toma en cuenta tus talentos, sino tu disponibilidad, por eso no hay que tener mido se seguir este camino que nos lleva al encuentro con Dios y el estar al servicio de nuestros hermanos necesitados, marginados y excluidos por la sociedad. Dios nos enseña a mirar esos otros Cristos desconocidos que necesitan resucitar a una vida digna, a una cultura de la verdad a una humanidad renovada por el amor de unos con otros. Dios nos llama a la conversión, una conversión que aparece como la liberación de la pasada esclavitud o de haber llevado una vida desordenada, como un nuevo gozo, como la experiencia  de una presencia intima con Dios. Asumir un estado de conversión, es un proceso que se va elaborando de a poco e implica dar pasos en otra dirección, toda nuestra vida debemos vivir en clave de conversión, ya que eso es lo que quiere nuestro Padre Dios que tanto nos ama y esta esperando que nosotros cambiemos nuestras actitudes, ya que aunque nosotros nos olvidemos de EL, pero estoy seguro que a pesar de todo El nunca nos deja de amar.”Déjate amar por Dios y EL transformará tu vida”.

Klever Mondragon